La presunta estafa a escala planetaria de la que han sido víctimas millones de propietarios de vehículos de las marcas del grupo (Volkswagen, Audi, Seat y Skoda principalmente) ha consistido en la venta de vehículos con una prestación anticontaminación falsa, engañando a sus clientes, y poniendo aún más en peligro el ya frágil medio ambiente mundial.

Concretamente, y por las informaciones que han sido publicadas hasta la fecha, a la hora de implementar el modelo de motor afectado, Volkswagen se percató de que éste no se ajustaba ni de lejos a la normativa de emisión de gases (óxido nitroso) vigente, y mucho menos a la futura, por lo que decidió trucar el software de los motores para permitirles “engañar” a los examinadores y poder ser homologados.

Las marcas afectadas de momento son Volkswagen, Audi, Seat y Skoda; concretamente los vehículos provistos de un motor 2.0 tdi con la denominación EA189 y fabricados entre el año 2009 y septiembre de 2015-